Pregón 2014, por Elena García e Íñigo Gómez

QUERIDOS VECINOS, QUERIDOS NAVENSES:
No os vamos a negar que cuando nos propusieron ser los pregoneros de este año, aunque nos sintiéramos halagados teníamos cierto respeto, incluso miedo ante la situación (que tenían que decir la pequeña de la Emiliana y el mayor de la Silvina…) Aun y todo, como cada uno de vosotros nos sentimos orgullosos de pertenecer al pueblo de Navas del Pinar e intentaremos cumplir con nuestro cometido de la mejor manera posible. Habíamos pensado ofrecer unas pastitas y un pacharán para que la atención estuviera en otro lugar… pero… simplemente deseadnos suerte!

En este pequeño pueblo de la provincia de Burgos están nuestras raíces, desde pequeños hemos corrido por sus calles, jugado en las Eras, nos hemos tirado por las Mantas del Lobo, bailado en sus fiestas, hemos tenido nuestros primeros escarceos etc. Y estamos seguros de que esto ha sido así generación tras generación, porque todos sabemos que Navas ante todo es un pueblo presente en nuestra memoria. De alguna forma u otra todos hemos crecido a la sombra del Pico de Navas. Y en verdad es ese mismo Pico, ese al que algunos subimos ayer y se yergue majestuoso ante vuestros ojos, nuestra seña de identidad.

Es allí donde podemos (quien se atreve) cruzar el Arca, y es allí donde se encuentran los Escalerones, desde donde los buitres echan a volar. En verdad, no solo debemos sentirnos orgullosos del Pico, sino de todo el entorno natural que rodea a nuestro pueblo. Esos nombres como Vallejondo, El Horno, el Vallejuelo, el Alto, la Cruz del Muerto y un largo etcétera que nos enseñaron nuestros abuelos, al igual que la Tenada de Miravete, la de Matarredonda, la de los Collaos y que solo tienen sentido para nosotros. También, podemos pasear por Montesuso, el Corral de los Novillos, acercarnos a la Mina o ir a la Peña Larga a disfrutar de los parajes que dan el apellido a nuestro pueblo.

Pero Navas no es solo naturaleza, también es tradición. Nuestros abuelos fueron danzantes al igual que somos nosotros ahora, y siempre nos enorgullecerá decir que la danza del Castillete nos pertenece, hemos oído el toque de las campanas, nos hemos acercado a la Fuente Somera, y los mozos siempre han ido a buscar un pino que en Mayo se erija presidiendo la entrada del pueblo, estas son solo algunas costumbres que hacen que Navas sea como es y esperemos que perduren.

Cuando nos preguntan que es Navas para dos jóvenes como nosotros, pensaréis que solo se reduce a estos tres días, pero en estas fiestas en Honor a la Virgen y a San Roque en las que el pueblo se llena de vida, disfrutamos los unos con los otros recordando viejos tiempos, comiendo con la familia; saltando, gritando y corriendo los más pequeños; charlando y bailando los mayores. Todos y cada uno de nosotros tenemos recuerdos en diferentes rincones de nuestro querido pueblo, y todos y cada uno de nosotros tenemos que sentirnos orgullosos de lo que este pueblo representa.

Se podrá decir que ha habido pequeños encontronazos, leves discusiones, pero siempre hemos sabido capear al mal tiempo, y exprimir todo lo que Navas nos puede dar. Al fin y al cabo, estas fiestas se han convertido en punto de unión, y todos tenemos grabados con rotulador rojo estos tres días en nuestro calendario. Viene gente desde diferentes puntos de España y del extranjero, y es en Navas donde nos reunimos y nos ponemos al día, porque aunque no nos veamos en el resto del año, cuando llegamos aquí es… como si no hubiese pasado el tiempo.
Aun y todo, queremos hacer mención especial a todas las personas que residen en Navas del Pinar durante los trescientos sesenta y cinco días del año. Son ellos los que están sacando Navas adelante, incluso en lo más crudo del invierno. Y son ellos también los que nos acogen y reciben con los brazos abiertos. Por todo ello, gracias.

Además, no podemos olvidarnos de las personas que por un motivo u otro no pueden encontrarse estos días aquí, ya sea por trabajo, estudio etc. Estamos seguros de que en el lugar del mundo en el que estén sacarán cinco minutos (o más) para acordarse de Navas del Pinar. (pero ya les vale…)
Tampoco debemos olvidarnos de todos aquellos que nos han dejado, porque seguir viniendo al pueblo no es solo una manera de honrarles y recordarles, sino lo que ellos deseaban.

Por otra parte, nos gustaría agradecer a todas aquellas personas que desinteresadamente trabajan, colaboran y participan porque estas fiestas salgan adelante, y cada año podamos decir que las fiestas de Navas del Pinar son inmejorables, tanto que incluso gente que no es de Navas está todo el año esperándolas. Entre todos hemos arrimado el hombro para que incluso cuando los recursos son escasos, hagamos que las fiestas patronales sean siempre un lugar de encuentro y diversión para todos los navenses y para todo aquel que se acerque a celebrarlo. Por lo que no podemos sentirnos más que agradecidos.

Asimismo, también queremos hacer especial mención al futuro de este pueblo, porque todo lo que se ha conseguido hasta ahora no es más que el trabajo que todos juntos hemos realizado. De cara a los próximos años, todo este trabajo se debe continuar, en realidad las manos son escasas, pero para que nos sigamos sintiendo orgullosos de nuestro pueblo, tenemos que seguir participando y colaborando en las actividades para que así podamos seguir disfrutando de estas fiestas. Por todo ello y desde aquí no podemos más que animar a la gente, porque al fin y al cabo somos nosotros los pilares de este pueblo, tanto presentes como futuros.

En verdad, cuando le contamos a alguien ajeno a Navas, que un pueblo de alrededor de cien habitantes es capaz no solo de organizar eventos como la subida al Pico, sino de hacer que este pueblo rebose alegría, es motivo de orgullo y de satisfacción.

En resumen, hemos agradecido a todos los que hacen posible que estas fiestas sean como son, nos hemos acordado de todas las personas que residen en Navas a lo largo del año, hemos hecho alusión a los que no están y nos han dejado, nos hemos perdido entre nombres extraños que tienen los parajes de Navas, recuperado las tradiciones, hemos alentado a la participación desinteresada, pero sobre todo lo que queremos deciros es GRACIAS, creo que hablamos por boca de todos cuando decimos que estamos orgullosos de este sentimiento de pertenencia a este pequeño pueblo de la provincia de Burgos.

Porque fuimos, somos y seremos de Navas del Pinar!
¡DESEAMOS A TODOS UNAS FELICES FIESTAS! ¡VIVA LA VIRGEN! ¡VIVA SAN ROQUE! ¡Y VIVA NAVAS DEL PINAR! ¡MUCHAS GRACIAS!